.:DARLINGTON
Mi nombre es Darlington. Nací en 1980 en la República de Liberia. De joven asistía a la iglesia metodista con mis padres. En 1990, debido al estallido de la Guerra Civil Liberiana, mi familia huyó en busca de refugio a la República de Guinea. Cuando regresamos a Liberia en 1994, fuimos reinstalados en una residencia adyacente a la iglesia mormona. Mi hermana menor se hizo amiga de algunas personas de la iglesia y luego se hizo miembro en unos meses. Posteriormente, nos animó a cada uno de nosotros para visitar la iglesia e invitó a los misioneros mormones a nuestra casa. Mi madre también estuvo muy interesada y se unió al mormonismo.
En 1996, cuando mi madre comenzó a decirme que la iglesia mormona era la única iglesia verdadera sobre la faz de la tierra y que José Smith era realmente un verdadero profeta de Dios, estuve de acuerdo en oír a los misioneros mormones. Cuando me visitaron, les pregunté si José Smith estaba mencionado en la Biblia o no. Sonrieron y me dijeron que ellos también pensaban lo mismo y formularon preguntas similares pero cuando escucharon una explicación acerca del Evangelio Restaurado de Jesucristo, se dieron cuenta de que José Smith era verdaderamente un profeta de Dios. Entonces dejaron de hacer estas preguntas y ganaron su propio testimonio acerca de la iglesia. Escuché sus disertaciones estándares provistas por la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y fui bautizado el 24 de octubre de 1996. Cuando me hice miembro de la iglesia, me volví muy activo, asistí a las clases del Instituto y participé en muchas de las actividades de la iglesia.
MI EXPERIENCIA EN MISIONES COMO MISIONERO MORMÓN
En el 2001, recibí una carta de la iglesia para servir como un misionero de tiempo completo en Nigeria. Yo estaba feliz y gozoso de servir al Señor para llevar almas a Cristo a través de las ordenanzas del bautismo y de la confirmación. El 14 de febrero del 2002, llegué al Centro de Entrenamiento Misionero (C.E.M.) en Nigeria y recibí la bienvenida por parte del Presidente Nally y su esposa. Después del entrenamiento, fui localizado en el Estado de Delta para servir con el Élder Stanley, mi primer compañero principal. Aprendí mucho de él, él se tomó el tiempo de enseñarme y animarme acerca de la obra. Llegué a estar convencido de que la iglesia era verdadera.
Unos meses después, dejé el Estado de Delta y fui reubicado en Onitsha, en el Estado de Anambra, para servir con el Élder Lois quien también es Liberiano. Un día que estábamos haciendo proselitismo, nos cruzamos con un hombre que nos animó a visitarlo en su casa. Acordamos una cita e invitamos a un par de misioneros de los Estados Unidos para que hicieran proselitismo con nosotros. Cuando llegamos a la residencia del hombre, nos reconoció con gozo y alegría. Nos presentamos e iniciamos la primera discusión. Después de explicarle acerca de la visitación de Dios y de Jesucristo a José Smith, él sonrió y respondió:
“Jóvenes, ¿qué andaban haciendo ustedes antes de salir en una misión?”
Cada uno de nosotros respondimos diciendo que estábamos en la escuela pero dejamos nuestra educación, familias y amigos y vinimos aquí a compartir el Evangelio Restaurado de Jesucristo. En respuesta, el hombre dijo:
“Parece que todos los misioneros son programados para decir esto. ¿Sabían que por 148 años no hubo ni un hombre negro en su iglesia?”
Los dos misioneros blancos respondieron diciendo: “Existía una razón para eso, pero el Señor le habló al Presidente Kimball para permitir que los negros ingresaran al sacerdocio. Es por eso que el Élder Darlington y el Élder Louis están aquí.” Bueno, yo quedé sorprendido al escuchar esta información por primera vez. Así, después de dejar la residencia, les pregunté a los misioneros por qué los negros no fueron miembros del sacerdocio de la iglesia durante tanto tiempo. Ellos me dijeron que eso no era relevante para mi salvación. Cuando llegamos al apartamento, le hablé acerca de esto al Élder Kamara, que era de Sierra Leona. Se rió y me habló de muchas cosas que él había oído acerca de la iglesia antes de venir a la misión. Me animó a investigar por mí mismo y determinar cuáles son las enseñanzas actuales del mormonismo en lugar de basarme en lo que las personas me hubieran dicho. Así, comencé mi investigación.
Un día, leí Doctrina y Convenios, sección 137, y aprendí que el profeta José Smith vio a su hermano Alvin, quien no era bautizado, en el Reino Celestial. Comencé a ponderar en esto y lo que la iglesia enseña acerca del bautismo de niños, y me pregunté cómo fue posible que Alvin entrara al Reino Celestial sin haber sido bautizado cuando la iglesia SUD enseña que una persona debe ser bautizada, o que otro haya realizado el bautismo por los muertos en favor suyo, antes de poder entrar al Reino Celestial. Entonces, después de unos días, cuando el Élder Kamara y yo estábamos discutiendo acerca de esto, él me hizo otra pregunta difícil:
“¿Realmente crees que José Smith vio a Dios y a Jesucristo? ¿Cómo podría Smith haber visto a Dios en 1820 cuando él dijo en Doctrina y Convenios 84:21-22 que sin el Sacerdocio, ningún hombre puede ver a Dios? Élder Darlington, ¿cómo sucedió esto ya que José Smith no tenía el sacerdocio en 1820? De modo que, ¿cómo vio él a Dios?”
Hubo una discusión seria entre nosotros acerca de este tema y muchos misioneros respondieron que pensaban que nosotros queríamos apartarnos de la verdad. Con estas y muchas otras preguntas, decidí re-investigar a la iglesia. En 2004, cuando estaba preparándome para regresar a casa, mi Presidente de Misión me preguntó si planeaba o no visitar el Templo. Le dije que si era la voluntad de Dios, entonces iría al templo.
CUANDO DESCUBRÍ QUE EL MORMONISMO ERA FALSO, ME VOLVÍ UN ATEO.
Cuando regresé a casa el 2004, estuve menos activo de lo que fui antes de salir en mi misión. En lugar de esto, decidí investigar las enseñanzas y doctrinas actuales del mormonismo. Utilicé el Internet en mi investigación y descubrí que el mormonismo estaba basado en fraudes y mentiras. Me convencí después de leer muchos artículos del sitio Web del Sr. Richard Packham (http://home.teleport.com/~packham/tract.htm), y también visité el sitio Web ex-mormón (http://www.exmormon.org) frecuentemente y gasté todos mis recursos imprimiendo artículos y testimonios de estos. Durante mi investigación, hice el intento de formular muchas de mis preguntas al liderazgo mormón, y nadie pudo responderlas de manera razonable. Por eso, en el 2006 llegué al convencimiento de que la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no es “La Iglesia Restaurada de Cristo.”
Les dije a mis padres que la iglesia estaba basada en un fraude. Les expliqué a ellos acerca de la verdad que hallé y ellos se airaron mucho conmigo. De hecho, mi padre y mi madre me dijeron que yo estaba poseído con espíritus malignos y que el Diablo me estaba controlando. Cuando dejé de asistir a la iglesia mormona, comencé a condenar a todas las iglesias y religiones. Me decía a mí mismo que no hay Dios. Me reía de muchos otros que asistían a las iglesias los domingos. Entonces, le hice a mi padre la siguiente pregunta:
“Supongamos que vas a dormir y sueñas que alguien te da comida en tu sueño. Entonces tu padre, quien ha estado muerto por años, aparece en tu sueño y te dice que no comas esa comida y, oyendo su consejo, rechazas tal comida. La mañana siguiente, aquí en la tierra una mujer te trae ese plato de comida en particular, ¿comerías esa comida?”
Mi padre respondió:
“Nunca comería tal comida porque soñé acerca de la misma comida y mi padre me dijo que no la comiera por nada.”
Yo me reí y le dije a mi padre:
“no puedes ser un cristiano, porque tu Biblia dice que si un hombre muere, su cuerpo se va a la tumba y su espíritu regresa a Dios quien se lo dio (Eclesiastés 12:7). De modo que, ¿cómo el espíritu de tu padre dejaría a Dios para visitarte? ¿Aún crees que el espíritu de tu padre se sigue moviendo por los árboles, las rocas y las montañas?”
Le hice una segunda pregunta:
“Un hombre religioso llamado Samuel Timotar, servía como Ministro Asistente de Instrucción en el Ministerio de Educación. Además servía como Pastor principal de su propia iglesia, pero fue envenenado por un amigo y murió hace unas cuantas semanas. ¿Por qué Dios permitió que sucediera tal cosa a un hombre bueno que llevaba almas para Él? Si Dios es perfecto, ¿por qué creó cosas imperfectas?”
Mi padre no pudo contestar estas preguntas. **
CÓMO LLEGUÉ A ACEPTAR A JESUCRISTO COMO MI SALVADOR
En el año 2007, un amigo me habló acerca de una adivina muy poderosa. Yo estaba ansioso por verla porque creía que estas personas habían sido creadas para resolver problemas. Una mañana, visitamos a la mujer quien me explicó muchas cosas. Me dio una botella que contenía hojas y otras mezclas para utilizarla con frecuencia contra los enemigos. Luego me dio un baño espiritual.
Al día siguiente, mi madre me llamó y me dijo que había tenido un sueño acerca de mí, que yo estaba asociándome con gente mala y que me había sido dada una botella que contenía hojas y otras mezclas. Quedé atónito cuando oí esto. Le dije que sólo era un sueño y que yo estaba bien, pero al siguiente día, oí una voz extraña mientras dormía la cual me instruyó a deshacerme de la botella. Cuando hice esto en mi sueño, la botella se convirtió en una llamarada. De modo que a la mañana siguiente, me deshice de ella.
El día siguiente fue domingo, así que decidí visitar una iglesia cristiana que quedaba al lado de mi casa. Esa mañana, el pastor predicó en contra del mundo espiritual, y fui tocado por ese sermón. Después de unos días, revisé el sitio Web “Let us Reason” (Razonemos)(http://www.letusreason.org) y leí muchos artículos, incluido el testimonio de la salida del mormonismo del Sr. Al Roy (http://www.letusreason.org/Testim5.htm). Un domingo en la mañana, decidí abrir la Biblia y leí Colosenses 2:8:
“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.”—Biblia Reina Valera 1960
Cuando leí esta Escritura, me quedé en silencio un momento y decidí pensar en cómo llegué a esta tierra. Ponderé si las cosas hermosas fueron creadas por sí solas. ¿Todas estas cosas vinieron por medio de la magia? Decidí orar con un corazón sincero para conocer la verdad, y el Espíritu Santo me respondió testificándome que Jesús es el Cristo.
Hermanos y hermanas en Cristo quiero dar mi testimonio de que Jesucristo es el unigénito Hijo de Dios. He investigado el bien y el mal y he llegado a darme cuenta que muchas religiones hablan acerca de Jesucristo en un grado u otro. De modo que, creo firmemente que Jesús es el Cristo.
En el año 2008, escribí al Presidente de Distrito de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y solicité que mi nombre fuera quitado de los registros del mormonismo. Establecí la “Fundación Africana de Ex-Mormones,” una organización sin fines de lucro registrada bajo las leyes de la República de Liberia, para ayudar a otros a entender los perjuicios causados por el mormonismo. Desde que establecí la organización, he dado consejería a cristianos que están lidiando con el mormonismo. He aparecido en estaciones de radio, periódicos e instituciones de prensa para ayudar a los cristianos a entender las doctrinas reales del mormonismo.
Amados cristianos, deseo dar mi testimonio de que Jesús es el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6). Estoy muy agradecido al Dios Todopoderoso porque mi madre y mi hermana también han llegado a darse cuenta que el mormonismo es falso. Aún cuando ellas todavía tienen que redactar sus cartas de renuncia a la iglesia mormona, si entienden que esta religión está basada en el fraude y en el engaño.
Muchos libros y películas - tales como el libro Major Problems Of Mormonism (Problemas Principales del Mormonismo) por el Ministerio Utah Lighthouse y los documentales: The Bible vs. the Book of Mormon (La Biblia vs. El Libro de Mormón) y DNA vs. the Book of Mormon (El ADN vs. el Libro de Mormón) por el Ministerio Living Hope (http://mormonchallenge.com) y muchos tratados han ayudado a mi familia y a muchos otros en Liberia a encontrar la verdad.
Hermanos y hermanas, deseo decirle al mundo entero que Jesucristo Vive y que Él es verdaderamente el Hijo Unigénito de Dios y que únicamente a través de Él podemos encontrar una paz y felicidad perdurables. Que continuemos proclamando el verdadero Evangelio de Jesucristo y ayudemos a otros a encontrar por sí mismos la verdad acerca del mormonismo y al verdadero Jesucristo de la Biblia.
¡HAY UN DIOS VIVO Y JESUCRISTO ES SU HIJO UNIGÉNITO!
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** La respuesta cristiana a esta pregunta es entender que Dios creó un mundo perfecto, pero le dio a la humanidad el libre albedrío para decidir obedecer o no a Dios. Habiendo elegido desobedecer a Dios, Adán y Eva recibieron las consecuencias de sus acciones pecaminosas que trajeron la muerte, pecado e imperfección al mundo. Por eso, en respuesta a la pregunta acerca de un cristiano que murió durante el proceso de vivir una vida honorable delante de Dios, debemos entender que esto sucedió como consecuencia del mundo caído y pecaminoso que le rodeaba. Dios no es responsable por los actos pecaminosos de la humanidad (en este caso, la persona que envenenó al cristiano), ni tampoco de prevenir las consecuencias de estas acciones pecaminosas que afectan las vidas de creyentes cristianos obedientes. En realidad, es por la misericordia de Dios que los creyentes cristianos que mueren, descansando en su fe en el perdón de pecados en Cristo, miran hacia adelante a la promesa de vida eterna con Dios en un Cielo perfecto.
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